viernes, 2 de noviembre de 2012

Peleas entre hermanos




¿Hasta qué punto es normal que los hermanos peleen?

Las peleas entre hermanos son esperables e incluso saludables, ya que ayudan a nuestros hijos a expresar sus emociones y a canalizar sus energías. Además, son un espacio de aprendizaje, porque les permiten ensayar formas de resolver conflictos con sus pares. El modo en que nuestros hijos enfrenten sus diferencias influirá en la manera en que, más tarde, aborden sus conflictos con otras personas. De allí que resulte determinante el papel que como adultos asumamos frente a una pelea.

¿Qué debes hacer cuando mis hijos pelean?

Frente a una pelea de sus hijos, lo importante es que guarde la calma. Los gritos, en lugar de detener la pelea, acentúan las tensiones y el descontrol entre ellos. Si son niños pequeños, intente llamar su atención hacia alguna otra actividad que los distraiga de aquello que genera el conflicto. Evite asumir el papel de árbitro: dirimir respecto a la responsabilidad de uno u otro les generará sentimientos de competencia mutua y de rechazo hacia usted. Si la discusión no compromete golpes, ni descalificaciones severas, intente no involucrarse, pero permanezca cerca para mediar en caso de agresiones. Si la discusión se torna violenta, pídale a cada uno de ellos que vayan a un lugar neutral (dormitorios, patio, etc.) e invítelos a solucionar sus problemas. Elógielos cuando arreglen sus problemas sin violencia. No los rete ni los golpee, esto sólo impide que los niños comprendan que hay formas de abordar una discrepancia sin agresión.

No hay comentarios:

Publicar un comentario