miércoles, 23 de enero de 2013

Fiebre en verano ¡Qué pesadilla!




No hay nada peor para una mami que a su hijo o hija le dé fiebre en pleno verano. Todos sabemos que la fiebre, más que una enfermedad en sí misma, es una reacción del organismo ante la presencia de agentes infecciosos, con la finalidad de contrarrestar sus efectos. La temperatura corporal, al subir, produce síntomas inconfundibles: dolor de cuerpo, de articulaciones, sensación de debilidad, dolor de cabeza, mareos y principalmente calor, mucho calor.

Cuando la fiebre se presenta durante la época de verano, la incomodidad es mucho mayor, y es necesario tomar las precauciones necesarias para evitarla. No solo el resfrío produce estados febriles, también los cambios en la alimentación asociados a la estación veraniega pueden generar dolencias estomacales, descompensaciones, etc., y cada uno de estos males tiene como primera manifestación, la subida de temperatura.

Como evidentemente los virus y bacterias no conocen el significado de la palabra “vacaciones”, las personas se encuentran permanentemente expuestas a contraer alguna clase de malestar y es necesario seguir un tratamiento especifico para evitar las incomodidades propias del proceso febril.

Si la prevención falló, lo más indicado cuando la fiebre asalta al cuerpo durante el verano es tener en cuenta algunas sencillas recomendaciones: mantenerse en habitaciones ventiladas y frescas, cuidándose siempre de las corrientes de aire (algunos recomiendan el uso de ventiladores para mantener el ambiente a una temperatura soportable), aliviar el malestar general y controlar la temperatura interna con pastillas como paracetamol y en los casos más extremos, un buen remedio casero lo constituyen las bolsas frías, que pueden aplicarse en la frente, el rostro y los brazos, para ayudar a reducir el calor y por supuesto, tener al niño lo más desabrigado posible.

Para prevenir las infecciones estomacales, que también producen fiebre, lo más recomendable es lavar bien lo alimentos frescos y fijarnos en la fecha de vencimiento y cómo se debe conservar correctamente cada alimento enlatado que compremos. Si va a salir a comer a la calle, hágalo en algún lugar de confianza y tenga mucho cuidado con los pescados y mariscos.

No te olvides de consultar con un médico. Siempre una hija o un hijo con fiebre es complicado.

Fuente: Deia.com Repsol.com

martes, 22 de enero de 2013

Niños CELIACOS ¿Cuáles son?





La celiaquía es una de las enfermedades intestinales crónicas más comunes. Es una enfermedad que ocurre con más frecuencia en Europa. Según la Federación de Asociaciones de Celíacos de España (FACE), uno de cada 200 o 300 nacidos vivos en España puede padecer la enfermedad celiaca. Actualmente, hay diagnosticados 20.000 casos en Chile. En Italia e Irlanda, la incidencia es casi la misma. Y algo menos, según recientes estudios, sucede en Estados Unidos.

¿Qué es la intolerancia al gluten?

La enfermedad celiaca es una dolencia digestiva, que daña el intestino delgado, debido a la sensibilidad, es decir, a la intolerancia permanente al gluten, una proteína que se encuentra presente en la harina de cinco cereales: trigo, centeno, cebada, malta y avena.

La enfermedad celiaca es una alteración autoinmune del intestino delgado desencadenada por algunos péptidos no digeribles del gluten, que ocurre en personas genéticamente predispuestas.

El gluten es una masa viscoelástica, insoluble en agua, que forma parte de las proteínas de reserva de los cereales. La ingestión de alimentos con gluten produce una lesión progresiva en las vellosidades del intestino encargadas de absorber los nutrientes (proteínas, hidratos de carbono, grasas, sales minerales y vitaminas) de los alimentos y pasarlos a la sangre para que se distribuyan por el organismo. Con estas vellosidades dañadas, existe una consecuente mala absorción de los nutrientes, por tanto, el enfermo celiaco puede sufrir de malnutrición y padecer otras enfermedades, por lo que se debe controlar su dieta.

Prevención y grupos de riesgo de la enfermedad celiaca

 Actualmente, no es posible prevenir esta enfermedad. Se debe a su origen multifactorial y al desconocimiento de los factores ambientales y genéticos que, junto al gluten de la dieta y al perfil de susceptibilidad genética, inducen la respuesta anómala del sistema inmune intestinal. En cambio, si que están bien establecidos los grupos de riesgo para la enfermedad celiaca como son los familiares de primer grado, los pacientes con diabetes tipo 1 o los afectados con síndrome de Down.

 Niños y bebés celíacos


 La enfermedad afecta notablemente a personas de raza blanca. Es más frecuente en las mujeres que en los hombres, y es hereditaria. Si un hermano gemelo tiene la enfermedad, el otro también la padecerá, y es muy probable que cuando se detecte un celiaco en una familia, sus parientes más cercanos también sufran la misma enfermedad. Es recomendable que los miembros de la familia de una persona celíaca sean examinados.

Síntomas

La enfermedad celíaca se ha calificado de "camaleónica" porque puede adquirir las formas clínicas más impensables. En los niños, aparte de la clásica diarrea con distensión abdominal, puede cursar con vómitos y con un estancamiento de peso y/o talla sin causa aparente. Todos estos síntomas son importantes motivos de consulta, además del dolor abdominal o el estreñimiento crónico. En la población general, la anemia, la hipertransaminasemia leve, el disconfort abdominal y la falta de energía vital, sin causa aparente, son formas de manifestación de la enfermedad celíaca.

¿Cómo se detecta la intolerancia al gluten?

 A parte de los síntomas clínicos típicos, que son diarrea y la distensión abdominal, la enfermedad celiaca se puede detectar en el laboratorio por la presencia de anticuerpos específicos en pacientes de grupos de riesgo. Los marcadores serológicos de la enfermedad celiaca son excepcionalmente útiles para la detección y seguimiento de la enfermedad, sobre todo, si se comparan con otros marcadores de otras enfermedades.

El especialista del laboratorio, como responsable de la detección serológica de la enfermedad, tiene una especial responsabilidad en el proceso diagnóstico. En este sentido, debe acceder a la información demográfica, clínica, dietética e histológica del paciente para interpretar adecuadamente el resultado de la serología.

Este resultado se compara con los anteriores, si los hay, y se colabora con el clínico para tomar las decisiones adecuadas en beneficio del paciente. En este sentido, los Anticuerpos Antitransglutaminasa de clase IgA son los marcadores serológicos recomendados por las sociedades científicas por su excelente sensibilidad y especificidad.

Si tu hijo es Celaquio te doy una receta.

Ingredientes

 250 gr. de arroz
 1 lechuga
 2 manzanas
 10 tomates cherry o 2 grandes
 2 latas de atún natural
 100 gr. de guisantes congelados
 50 gr. de maíz dulce
 Aceite de oliva
 Vinagre
 Sal

 Preparación de la ensalada de arroz con atún y manzana para celíacos

1. Poner abundante agua a calentar a fuego fuerte en una olla, cuando rompa a hervir echar el arroz con una pizca de sal y dejar que hierva según las indicaciones del fabricante (unos 15 minutos.

2. Escurrir el arroz y reservar. Si se quiere tomar más fría la ensalada se puede meter a la nevera hasta el momento de mezclar los ingredientes.

 3. Poner un cazo con agua a calentar. Cuando esté hirviendo echar los guisantes y dejarlos el tiempo indicado en el paquete, escurrir y reservar.

 4. Lavar bien las verduras. Retirar las primeras hojas de la lechuga y trocear el resto. Trocear los tomates y cortar las manzanas en cuadraditos, con o sin piel.

 5. Escurrir el atún de las latas y mezclarlo en un bol grande con el arroz. Agregar el huevo cocido y el resto de vegetales. Aliñar con aceite, un chorrito de vinagre y sal al gusto. Remover bien y servir, o reservar en la nevera sin aliñar hasta el momento de la comida.

Marisol Nuevo. Editora de GuiaInfantil.com

miércoles, 16 de enero de 2013

Cursos gratis en internet: un dato interesante




Mami, seguramente siempre quisiste estudiar o perfeccionarte y no pudiste, porque ser mamá demanda mucho tiempo, pero ahora tienes la oportunidad de hacerlo gratuitamente a través de internet. Miríada X ofrece una plataforma  con Cursos Online Masivos en Abierto (más conocidos como MOOC's), accesibles para todo el mundo de manera gratuita. Sólo tienes que registrarte y seleccionar el curso que te interesa y listo. Las opciones de temas para elegir son muy variados y de acuerdo a los intereses que tú tengas.  

Aprovecha esta oportunidad. Entra y descubre los cursos online que te ofrecen las universidades iberoamericanas de forma gratuita y en abierto a través de http://.miriadax.net

Y lo mejor, sin salir de la casa ni descuidar a tus hijos.

viernes, 11 de enero de 2013

Talleres de Musicoterapia para tu hijo



Musicoterapia es el uso dirigido de experiencias musicales en el marco de una relación terapéutica, para favorecer la recuperación o la mantención de la salud mental, física y espiritual de las personas.

Sirven para niños y adultos, que necesiten aliviar el sufrimiento psíquico o psicosomático a través de la musicoterapia. Además, con embarazadas que deseen trabajar el vínculo con su bebé antes de nacer, sentirse mejor en el embarazo y estimular musicalmente al bebé en la etapa prenatal.

Talleres de estimulación musical temprana

Para apoyar el desarrollo de habilidades emocionales, físicas e intelectuales en los niños, a través de experiencias musicales y desarrollar en los niños el gusto por la música, preparándolos para un eventual aprendizaje de algún instrumento musical y para cantar.

Los niveles son de 0 a 3 años y de 4 a 6 años. Se trabaja con canciones, movimientos siguiendo timbres, alturas y ritmos y se incluyen elementos lúdicos. Desde el 28 de Enero de 2013 y las clases son los días lunes en la tarde y los días sábado en la mañana.

 Informaciones e inscripciones: steffi.fleddermann@gmail.com