lunes, 29 de octubre de 2012

Déficit atencional: aprender con los sentidos



Hay que observarlos desde bebés hasta sus primeros años…

El terapeuta ocupacional y profesor alemán Frieder Hass lleva más de una década en Chile aplicando un método tan sencillo como efectivo para tratar al niño con déficit atencional. Su base: fortalecer el equilibrio corporal, para potenciar la concentración y atención en clases. Su herramienta, un pequeño trampolín y mucho sentido común.

Cuando llegan a su consulta,  vienen cansados tanto los niños como los padres. Agotados de probar diferentes terapias, fórmulas e incluso medicamentos para tratar un trastorno que parece cada vez más común, “el déficit atencional”.

Cuando  el profesor y el terapeuta les prometen a los padres que con una terapia llamada “integración sensoria”  (fundada en el desarrollo del equilibrio) finalmente sus hijos lograran concentrarse y superar las complicaciones de este déficit, ellos parecen no creerlo. “En general los niños que vienen  a mi consulta son inteligentes o hiperinteligentes, pero no pueden aplicarlo en la sala de clases. La mayoría de los padres les han dicho que sus hijos solo estaban tratando de llamar la atención, y ya vienen muy tristes o desesperados. Lo primero que hago en la evaluación   (de 90 minutos)  es enfocarme en ellos, a los que les hago preguntas tales como: ¿El niño prefiere la tina en vez de la ducha? (para saber si se siente contenido), ¿Interrumpe a los adultos?, ¿Cambia las reglas en los juegos? , ¿Tiene problemas de seguir instrucciones?

De  ahí sigo con el pequeño y su postura corporal que me dice cual es la raíz de su problemática. Mi propósito  es ser un traductor de sus síntomas y darles las herramientas a los padres, porque finalmente un 95% de la terapia es trabajo en casa”, dice el terapeuta.

Pero, ¿Qué es integración sensorial? Es una terapia que parte de esta premisa: además de los cinco sentidos que conocemos poseemos otros complementarios, como equilibrio, la propiocepción   (a través de las articulaciones, músculos y tendones)  y la percepción mediante la piel. Cuando hay alteraciones en la integración de uno o varios de estos sentidos, generalmente gatillada por un deficiente desarrollo del cerebro, se puede generar un déficit atencional como consecuencia.  

No se conocen científicamente las razones, pero estas alteraciones se manifiestan en los primeros años de escolaridad, según el especialista incluso también en los primeros meses de vida: “Hay que observarlos desde bebés hasta sus primeros años para reconocer cualquier irritación en su desarrollo; por ejemplo, intranquilidad motora,  poca concentración en juegos, hablar y gritar fuerte, falta de control de la emoción, poca tolerancia a la frustración, miedo a la oscuridad, llenar mucho la boca al comer, poco contacto visual, que le molesten las etiquetas y la ropa apretada , que lloren muy rápido, sentir mucho el dolor o casi nada, hacer preguntas repetitivas, que les molesté el ruido pero al mismo momento  producen ruido, entre otras cosas”.

jueves, 18 de octubre de 2012

Bebés de pocos días de vida recuerdan palabras



La región frontal derecha es la que se "enciende" en los recién nacidos durante el reconocimiento vocal.
Los recién nacidos pueden recordar las palabras aunque tengan pocos días de vida, según un estudio coordinado por Jacques Mehler, de la Escuela Internacional de Estudios Avanzados (SISSA) italiana, publicado en la revista de la Academia de Ciencias de Estados Unidos. El estudio, realizado en el hospital Santa María de la Misericordia de Udine (norte de Italia) sobre 44 bebés, muestra por primera vez que la región frontal derecha del cerebro podría soportar el reconocimiento vocal ya durante las primeras fases de adquisición del lenguaje.

Investigaciones recientes, explicaron los expertos, muestran que ya desde el momento del nacimiento áreas específicas del cerebro humano se activan cuando escuchan palabras. Sin embargo, hasta ahora no se sabía si el cerebro de los recién nacidos consigue codificar y recordar el sonido de las palabras. Para investigar este aspecto, los investigadores realizaron pruebas sobre 44 bebés.

Dijimos a los niños palabritas sencillas y, tras dos minutos las repetimos. El test preveía repetir las mismas palabras o cambiar las vocales y dejar las mismas consolantes, o viceversa, cambiar las consonantes y dejar las vocales", explicó a ANSA una de las autoras, Silvia Benavides-Varela.

Para establecer la capacidad de memorizar el sonido de una palabra y distinguirlo, durante las pruebas los niños fueron examinados con una técnica no invasiva llamada espectroscopía en el infrarrojo cercano.

Consiste en "dirigir un haz de luz al infrarrojo cercano sobre la cabecita del niño -observó la investigadora- y luego medir la luz que sale. Una parte de la luz se absorbe y la diferencia nos dice cuáles son las redes corticales que se activan durante el test".

El trabajo muestra que la región frontal derecha, que es la misma que se activa en los adultos durante el recuerdo de las palabras, es la que se "enciende" en los recién nacidos durante el reconocimiento vocal y en particular muestra que los niños reconocen solo las palabras que tienen las mismas vocales de otras escuchadas en forma precedente.

lunes, 15 de octubre de 2012

Abuelos muy modernos: una tendencia mundial




Los abuelos actuales no se sienten representados por las generaciones anteriores. Siguen trabajando, tienen una vida social activa, no se sienten viejos. Pero esa nueva imagen muchas veces les genera conflictos con sus propios hijos, que quieren más ayuda con los nietos.  

Mami, seguramente muchas veces le pediste a tus papás que te ayudaran a cuidar a tus hijos hijos para poder salir y ellos no podían porque tenían sus cosas que hacer y te diste cuenta que ellos tenían muchas actividades que hacer y pasaban ocupados y entretenidos. Los abuelos de esta época son distintos a cómo eran antes o con la imagen que todos tienen.

Así lo publicaron en el diario El Mercurio, de Chile:

"Tenía 52 años. Me sentía tan joven -¿cómo una chica como yo iba a ponerse un delantal y aprender a hacer crochet?-, que me asombró cuando me di cuenta de que mi propia abuela tenía 52 años cuando yo nací. Quedé de una pieza. ¿Esa viejita?".

Esas líneas están en las primeras páginas de "The Granny Diaries: An Insider's Guide for New Grandmothers" ("El diario de la abuelita: guía escrita en primera persona para las nuevas abuelas", en español), de Adair Lara, un libro que cuenta, con sentido del humor, cómo es ser una "abuela 2.0", como ella misma las llama.

A Lara le carga la palabra "abuela" y dice que muchas veces no entiende los métodos de crianza actuales.

Los abuelos de hoy tienen que aceptar, asegura, la "manía" de los padres por la seguridad del niño y leer sobre las formas actuales de crianza antes de que les confíen el cuidado de los nietos.

Además, anima a los abuelos a unirse al "club de los que se muerden la lengua", especialmente para no opinar sobre el nombre del nieto o sobre su corte de pelo.

En Chile, los adultos mayores también tienen problemas para aceptar su nuevo rol en la familia. Muchos, dice la psicóloga Beatriz Zegers, sienten que la idea tradicional de "abuelo" se relaciona más con el bisabuelo actual. "A algunos les cuesta aceptar ser abuelo, porque se hace la asociación de que ser abuelo es empezar a envejecer y eso trae una serie de movilizaciones interiores", explica Zegers.

Sin embargo, agrega, muchos no se dan cuenta de que "asumir este nuevo rol en la vida no necesariamente significa vejez; más bien ser activos puede ayudarlos a sorprender a los nietos con distintas actividades y a conectarse más con ellos".

Eso sí, María Elena Larraín, académica de Psicología de la U. de los Andes, asegura que el hecho de que los abuelos actuales sean más activos también trae nuevos problemas con sus hijos.

"Una mujer u hombre activo puede ser un abuelo menos disponible para el rol de abuelo que tienen sus hijos en la cabeza. Ellos inconscientemente esperan recibir ayuda, tanto económica como de tiempo".

Esto sucede, agrega, porque los hijos tuvieron otra imagen del abuelo. "He escuchado a mujeres que dicen: 'Soy una abuela moderna, veo a mis nietos los domingos a la hora de almuerzo, no puedo hacer más. Además, los niños son de ellos'. Sin embargo, se olvidan que ellas recibieron ayuda de sus papás".

Otro tema que complica a los abuelos actuales es que no están de acuerdo con algunas conductas de sus nietos. "A veces les cae mal el nieto. Con los niños más chicos muchas veces son temas de hábitos. Sienten que no los han educado bien, que, por ejemplo, ponen los pies arriba de la mesa. Y con los adolescentes y jóvenes son más choques de valores, de conductas que tienen connotación moral. Que se vayan a vivir con la polola, por ejemplo".

En esos casos, dice Larraín, puede haber distanciamientos. "En el buen caso se dan cuenta de que hay un salto generacional, y piensan: 'No son mis hijos'".

Aceptar la nueva situación en la que están es esencial. "Alguien puede pasar 30 o 40 años en el rol de abuelo. Es un período de vida bastante largo", dice Larraín.

Así es que a veces vas a tener que solucionar tus problemas sola. Tus papás están muy ocupados.

Fuente: El Mercurio


jueves, 11 de octubre de 2012

Apego de la madre con su hijo.


Aquí van algunos consejos que te pueden ser útiles para crearle una atmósfera especial a tú hijo o hija.

Para el niño lo más importante es el “apego”. Es un momento íntimo entre la madre y el hijo, un dulce momento en donde existe la conexión entre uno y el otro, en ese momento tan especial se unen el cariño y afecto.

El bebé desde la etapa de gestación en la guatita de la mamá ya está teniendo este apego y conexión con la madre. Más adelante la madre y el hijo hacen este sentimiento físico al momento de nacer.

Hay que tratar de:

-Olvidarnos del tiempo cuando estamos con ellos. Solamente de esta manera lograremos entregarles a cabalidad la comunicación y apego que es tan importante para el desarrollo del niño.  Ese tiempo es para ellos gozarlos, acariciarlos, darle afecto, tomarlos, crear contacto físico, etc.

- Darles la mayor atención a ellos. Que ese momento sea 100% de ellos, no repartido en otras actividades.

- Si trabajamos al llegar de la casa tratar de sacarnos la ropa de trabajo y ponernos ropa cómoda para estar con el bebe y así poder disfrutarlo más, recuperando el tiempo perdido.

- Si le das pecho trata que sea algo intimo algo entre tú y él para que exista una mayor conexión.

Ya cuando crezca deja que sea un niño mas autónomo en el sentido de que te ayude en casa, en realizar tareas simples (poner la mesa, vestirse solito, regar, etc.) así ayudaras a que el niño tome sus propias decisiones en el futuro. 

Trata de darle el máximo de   tiempo a tu hijo, no  importa la cantidad de horas si no la calidad que le des, es un momento en donde hay una conexión entre tú y él, un momento en donde hay comunicación, comprensión, una instancia en donde tú hijo  puede hablarte de cosas intimas y sienta complicidad, confianza dentro de una atmósfera cálida y contendora. 

Ya sabes que hacer. Dales mucho cariño siempre, les hace bien...cuando sean grandes te lo agradecerán.