La celiaquía es una de las enfermedades
intestinales crónicas más comunes. Es una enfermedad que ocurre con más
frecuencia en Europa. Según la Federación de Asociaciones de Celíacos de España
(FACE), uno de cada 200 o 300 nacidos vivos en España puede padecer la
enfermedad celiaca. Actualmente, hay diagnosticados 20.000 casos en Chile. En
Italia e Irlanda, la incidencia es casi la misma. Y algo menos, según recientes
estudios, sucede en Estados Unidos.
¿Qué es la intolerancia al gluten?
La enfermedad celiaca es una dolencia
digestiva, que daña el intestino delgado, debido a la sensibilidad, es decir, a
la intolerancia permanente al gluten, una proteína que se encuentra presente en
la harina de cinco cereales: trigo, centeno, cebada, malta y avena.
La enfermedad celiaca es una alteración
autoinmune del intestino delgado desencadenada por algunos péptidos no
digeribles del gluten, que ocurre en personas genéticamente predispuestas.
El gluten es una masa viscoelástica,
insoluble en agua, que forma parte de las proteínas de reserva de los cereales.
La ingestión de alimentos con gluten produce una lesión progresiva en las
vellosidades del intestino encargadas de absorber los nutrientes (proteínas,
hidratos de carbono, grasas, sales minerales y vitaminas) de los alimentos y
pasarlos a la sangre para que se distribuyan por el organismo. Con estas
vellosidades dañadas, existe una consecuente mala absorción de los nutrientes,
por tanto, el enfermo celiaco puede sufrir de malnutrición y padecer otras
enfermedades, por lo que se debe controlar su dieta.
Prevención y grupos de riesgo de la
enfermedad celiaca
Actualmente, no es posible prevenir esta
enfermedad. Se debe a su origen multifactorial y al desconocimiento de los
factores ambientales y genéticos que, junto al gluten de la dieta y al perfil
de susceptibilidad genética, inducen la respuesta anómala del sistema inmune
intestinal. En cambio, si que están bien establecidos los grupos de riesgo para
la enfermedad celiaca como son los familiares de primer grado, los pacientes
con diabetes tipo 1 o los afectados con síndrome de Down.
Niños
y bebés celíacos
La
enfermedad afecta notablemente a personas de raza blanca. Es más frecuente en
las mujeres que en los hombres, y es hereditaria. Si un hermano gemelo tiene la
enfermedad, el otro también la padecerá, y es muy probable que cuando se
detecte un celiaco en una familia, sus parientes más cercanos también sufran la
misma enfermedad. Es recomendable que los miembros de la familia de una persona
celíaca sean examinados.
Síntomas
La enfermedad celíaca se ha calificado de
"camaleónica" porque puede adquirir las formas clínicas más
impensables. En los niños, aparte de la clásica diarrea con distensión
abdominal, puede cursar con vómitos y con un estancamiento de peso y/o talla
sin causa aparente. Todos estos síntomas son importantes motivos de consulta,
además del dolor abdominal o el estreñimiento crónico. En la población general,
la anemia, la hipertransaminasemia leve, el disconfort abdominal y la falta de
energía vital, sin causa aparente, son formas de manifestación de la enfermedad
celíaca.
¿Cómo se detecta la intolerancia al gluten?
A
parte de los síntomas clínicos típicos, que son diarrea y la distensión
abdominal, la enfermedad celiaca se puede detectar en el laboratorio por la
presencia de anticuerpos específicos en pacientes de grupos de riesgo. Los
marcadores serológicos de la enfermedad celiaca son excepcionalmente útiles
para la detección y seguimiento de la enfermedad, sobre todo, si se comparan
con otros marcadores de otras enfermedades.
El especialista del laboratorio, como
responsable de la detección serológica de la enfermedad, tiene una especial
responsabilidad en el proceso diagnóstico. En este sentido, debe acceder a la
información demográfica, clínica, dietética e histológica del paciente para
interpretar adecuadamente el resultado de la serología.
Este resultado se compara con los anteriores,
si los hay, y se colabora con el clínico para tomar las decisiones adecuadas en
beneficio del paciente. En este sentido, los Anticuerpos Antitransglutaminasa
de clase IgA son los marcadores serológicos recomendados por las sociedades
científicas por su excelente sensibilidad y especificidad.
Si tu hijo es Celaquio te doy una receta.
Ingredientes
250
gr. de arroz
1
lechuga
2
manzanas
10
tomates cherry o 2 grandes
2
latas de atún natural
100
gr. de guisantes congelados
50 gr.
de maíz dulce
Aceite
de oliva
Vinagre
Sal
Preparación
de la ensalada de arroz con atún y manzana para celíacos
1. Poner abundante agua a calentar a fuego
fuerte en una olla, cuando rompa a hervir echar el arroz con una pizca de sal y
dejar que hierva según las indicaciones del fabricante (unos 15 minutos.
2. Escurrir el arroz y reservar. Si se quiere
tomar más fría la ensalada se puede meter a la nevera hasta el momento de
mezclar los ingredientes.
3.
Poner un cazo con agua a calentar. Cuando esté hirviendo echar los guisantes y
dejarlos el tiempo indicado en el paquete, escurrir y reservar.
4.
Lavar bien las verduras. Retirar las primeras hojas de la lechuga y trocear el
resto. Trocear los tomates y cortar las manzanas en cuadraditos, con o sin
piel.
5.
Escurrir el atún de las latas y mezclarlo en un bol grande con el arroz.
Agregar el huevo cocido y el resto de vegetales. Aliñar con aceite, un chorrito
de vinagre y sal al gusto. Remover bien y servir, o reservar en la nevera sin
aliñar hasta el momento de la comida.

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